Horizontes.
Revista de Investigación en Ciencias de la Educación
https://revistahorizontes.org
Volumen 9 / N° 36 / enero-marzo 2025
ISSN: 2616-7964
ISSN-L: 2616-7964
pp. 386-400
Metodología activa como estrategia de
aprendizaje en la educación técnica
Active methodology as a learning
strategy in technical education
Metodologia ativa como estratégia de
aprendizagem no ensino técnico
Bernardina Villanueva Domínguez
bvillanuevad@ucvvirtual.edu.pe
https://orcid.org/0000-0002-4491-7342
Robert Pedro Matencio Rojas
robertpedro44@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-6237-8530
Ángel
Salvatierra Melgar
asalvatierrame@ucvvirtual.edu.pe
https://orcid.org/0000-0003-2817-630X
Universidad
César Vallejo. Lima, Perú
RESUMEN
Este estudio examina el impacto de las
metodologías activas en la educación técnica, enfocándose en su capacidad para
facilitar un aprendizaje participativo y significativo. El objetivo principal
es analizar cómo estas metodologías influyen específicamente en el aprendizaje
dentro de este contexto educativo. Se realizó una revisión sistemática
utilizando el enfoque PRISMA para identificar estudios relevantes. Los
resultados se visualizaron mediante diagramas de Sankey, destacando la
efectividad del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y el Aprendizaje Basado
en Problemas (ABP) en la mejora del aprendizaje técnico. Estas metodologías
fomentan la participación activa de los estudiantes, la resolución de problemas
y el desarrollo del pensamiento crítico. Se concluye recomendando la integración
de estas metodologías en la enseñanza para optimizar el proceso educativo en la
educación técnica.
Palabras
clave:
Metodologías activas; Educación técnica; Aprendizaje participativo; Aprendizaje
Basado en Proyectos (ABP); Aprendizaje Basado en Problemas (ABP)
ABSTRACT
This study examines
the impact of active methodologies in technical education, focusing on their
ability to facilitate participatory and meaningful learning. The main objective
is to analyze how these methodologies specifically influence learning within
this educational context. A systematic review was conducted using the PRISMA
approach to identify relevant studies. The results were visualized using Sankey
diagrams, highlighting the effectiveness of Project Based Learning (PBL) and
Problem Based Learning (PBL) in enhancing technical learning. These
methodologies encourage active student participation, problem solving and the
development of critical thinking. It is concluded by recommending the
integration of these methodologies in teaching to optimize the educational
process in technical education.
Key words: Active
methodologies; Technical education; Participative learning; Project Based
Learning (PBL); Problem Based Learning (PBL)
RESUMO
Este estudo examina o
impacto das metodologias ativas no ensino técnico, concentrando-se em sua
capacidade de facilitar a aprendizagem participativa e significativa. O
principal objetivo é analisar como essas metodologias influenciam
especificamente a aprendizagem nesse contexto educacional. Foi realizada uma
revisão sistemática usando a abordagem PRISMA para identificar estudos
relevantes. Os resultados foram visualizados por meio de diagramas de Sankey,
destacando a eficácia da Aprendizagem Baseada em Projetos (PBL) e da
Aprendizagem Baseada em Problemas (PBL) no aprimoramento da aprendizagem
técnica. Essas metodologias incentivam a participação ativa dos alunos, a
resolução de problemas e o desenvolvimento do pensamento crítico. Concluímos
recomendando a integração dessas metodologias no ensino para otimizar o
processo educacional no ensino técnico.
Palavras-chave: Metodologias ativas;
ensino técnico; aprendizagem participativa; aprendizagem baseada em projetos
(PBL); aprendizagem baseada em problemas (PBL)
INTRODUCCIÓN
La
educación técnica enfrenta desafíos significativos en su esfuerzo por integrar
metodologías activas como estrategia de aprendizaje. A nivel mundial, uno de
los principales obstáculos es la resistencia al cambio, ya que tanto
instituciones como docentes están profundamente arraigados en métodos
tradicionales de enseñanza (Bonwell y Eison, 1991). Esta transición hacia
metodologías más dinámicas y participativas requiere una transformación
cultural y estructural que no siempre es fácil de lograr (Aldrich, 2005).
Además,
Michael (2006) señala que la falta de recursos adecuados representa un
impedimento considerable. Las metodologías activas suelen demandar materiales
específicos, tecnología avanzada y espacios diseñados para el aprendizaje
práctico, elementos que no están al alcance de todas las instituciones,
especialmente en países en desarrollo (Aldrich, 2005; Michael, 2006; Ananiadou,
2013). Esta brecha en recursos se exacerba con la necesidad de una capacitación
docente continua, vital para que los educadores puedan implementar y mantener
estos enfoques de manera efectiva.
Para
Finelli y Froyd (2019) la evaluación del aprendizaje también se complica con la
adopción de metodologías activas. América Latina y el Caribe se encuentra en
una encrucijada; a diferencia de los métodos tradicionales que se apoyan en
exámenes estandarizados, las metodologías activas requieren sistemas de
evaluación más complejos que reflejen el verdadero progreso y comprensión de
los estudiantes (Ferreyra et al., 2017). Además, las diferencias culturales y
estructurales a nivel mundial demandan adaptaciones cuidadosas para asegurar la
eficacia de estas metodologías en diversos contextos educativos (Ananiadou,
2013; Finelli y Froyd, 2019).
En el
contexto peruano, estos desafíos adquieren matices específicos. La desigualdad
de recursos entre instituciones urbanas y rurales limita la implementación
efectiva de metodologías activas en todo el país (INEI, 2022a). La formación de
docentes en Perú también enfrenta retos, con muchos educadores sin acceso a programas
de capacitación continua que se centren en estas metodologías innovadoras
(INEI, 2022b). La infraestructura educativa, particularmente en áreas rurales,
carece de los espacios y equipos necesarios, dificultando aún más la adopción
de metodologías activas (INEI 2022c).
El apoyo
institucional y político es crucial para impulsar este cambio, pero en muchos
casos, las políticas educativas no están alineadas con las necesidades actuales
(MINEDU, 2024). Finalmente, el acceso desigual a la tecnología constituye un
obstáculo importante, ya que la brecha digital persiste y limita la capacidad
de muchas regiones para beneficiarse plenamente de las metodologías activas.
Por lo
tanto, existe la necesidad de mejorar la enseñanza y el aprendizaje en la
educación técnica, así como de obtener mejores resultados de los estudiantes
que egresan de las diferentes especialidades, despierta el interés por
analizar, plasmar y multiplicar las metodologías activas aplicables en las
distintas áreas técnicas del sector educativo (MINEDU, 2017). Estas
metodologías incluyen capacidades esenciales como el pensamiento crítico, la
solución de problemas y la toma de decisiones. El Ministerio de Educación
enfoca estas capacidades como parte del desarrollo de competencias en la
práctica pedagógica. Según Luque (2009), promover iniciativas de innovación y
mejora docente, desarrollando prácticas de enseñanza coherentes con los
objetivos de las asignaturas, implica la adopción de metodologías activas.
La
educación técnica enfrenta el desafío de adaptarse a las demandas del mercado
laboral y a los rápidos avances tecnológicos. En este contexto, las
metodologías tradicionales de enseñanza a menudo resultan insuficientes para
preparar a los estudiantes con las habilidades prácticas y el pensamiento
crítico necesarios para desenvolverse eficazmente en sus futuras profesiones.
Las metodologías activas, que promueven la participación activa, la
colaboración, y la resolución de problemas, emergen como una solución
innovadora para abordar estas necesidades.
El objetivo
de este estudio radica en analizar la metodología activa como estrategia de
aprendizaje en la educación técnica. Este análisis es fundamental porque
permite identificar y sistematizar las prácticas pedagógicas que mejor
responden a las exigencias actuales de formación técnica. Al enfocarse en
metodologías que fomentan el aprendizaje activo, se busca no solo mejorar el
rendimiento académico de los estudiantes, sino también su capacidad para
aplicar conocimientos en contextos reales, resolver problemas de manera
creativa y trabajar de manera colaborativa.
Además,
comprender la eficacia de las metodologías activas en la educación técnica es
crucial para el desarrollo de políticas educativas y programas de formación
docente que se alineen con los objetivos de competencia profesional y
empleabilidad. Las investigaciones previas, como las mencionadas en la
introducción, indican que estas metodologías pueden mejorar significativamente
el aprendizaje y la preparación profesional de los estudiantes. Sin embargo, se
requiere un análisis más profundo y sistemático para adaptar estas prácticas a
las particularidades de cada área técnica y a las necesidades específicas de
los estudiantes.
Por lo
tanto, este estudio busca proporcionar una base sólida de conocimiento sobre la
aplicación de metodologías activas en la educación técnica, con el fin de
promover su adopción y adaptación a diversos contextos educativos. Esto, a su
vez, contribuirá a formar profesionales más competentes, innovadores y preparados
para los desafíos del mercado laboral contemporáneo.
METODOLOGÍA
El presente artículo se fundamentó en
la sistematización de la literatura sobre metodologías activas. Para ello, se
realizaron búsquedas exhaustivas en bases de datos académicas reconocidas,
tales como Scopus, Mendeley y diversas revistas especializadas en la ciencia de
la educación. Inicialmente, se obtuvieron 1998 artículos relacionados con el
tema de interés. Posteriormente, se aplicaron filtros específicos para refinar
los resultados. Se utilizó el operador booleano "AND" en combinación
con términos relevantes, lo cual permitió reducir el número de artículos a
1126, expulsando 872 artículos que no cumplían con los criterios de relevancia.
Un tercer filtrado se llevó a cabo utilizando la palabra clave
"Educación", lo que resultó en 943 artículos que se aproximaban mejor
a los conceptos en estudio.
Para asegurar la pertinencia y
calidad de los documentos seleccionados, se aplicaron criterios adicionales de
inclusión y exclusión. Se identificaron y excluyeron 68 artículos por motivos
como repetición de contenido, pertenencia a sectores distintos al educativo
(por ejemplo, sector salud) y falta de información completa. Finalmente, se
incluyeron 9 artículos que cumplían estrictamente con los criterios de
relevancia y calidad establecidos.
La técnica empleada fue el análisis
documental, orientada a la observación de textos secuenciales. Esta revisión se
apoyó en herramientas visuales y analíticas como el diagrama de nube de
palabras, el diagrama de PRISMA y el diagrama de Sankey. Estas herramientas
permitieron visualizar y organizar la información de manera clara y coherente.
En la Figura 1 se detalla los
criterios de sistematización empleados en este estudio. El diagrama detalla el
flujo de artículos a través de las diferentes etapas de filtrado y selección,
evidenciando el proceso riguroso y sistemático seguido para la inclusión de los
documentos finales.
Figura 1. Diagrama Flujo de los Resultados de búsquedas.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
La
revisión sistemática permitió una revisión exhaustiva y crítica de la
literatura relevante, garantizando que solo los estudios más pertinentes y de
alta calidad fueran considerados en el análisis final. En la Tabla 1 se
proporciona un grupo de estudios que forman parte de una base sólida para
analizar la metodología activa en la educación técnica.
Tabla 1. Resultados de búsquedas acerca de la metodología
activa dispuesto para sistematización.
Autor/Año |
Título |
Diseño de investigación |
Resultado |
Aporte |
Peralta
Lara D.C., Guamán Gómez V.J. (2020) |
Metodologías activas para
la enseñanza y aprendizaje de los estudios sociales |
Investigación
cualitativa |
Se aporta conocimiento
sobre metodologías activas que orientan la mejora de procesos de enseñanza y
aprendizaje mediante la teoría constructivista, fomentando la participación,
cooperación, resolución de problemas y creatividad, rechazando el proceso
memorístico (Peralta y Guamán, 2020). |
El
autor manifiesta que existen numerosas metodologías activas con
características constructivistas centradas en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, donde el estudiante es el protagonista. Menciona el
trabajo cooperativo y el ABP, concluyendo que, si no se emplean
correctamente, solo quedarán como modos de recepción y no de construcción de
conocimientos. |
Errobidarte
de Matos, M. A., y de Sá, C. G. P. (2020) |
Metodologías activas y
didáctica para la formación profesional científica y tecnológica |
Cuantitativo
descriptivo |
Se muestra que la
metodología de enseñanza aplicada alcanzó su objetivo de manera práctica,
permitiendo que el futuro docente utilice las tecnologías de la información y
la comunicación en el aula (Errobidarte y Sá, (2020). |
El
docente puede utilizar tecnologías de la información y la comunicación en el
aula para fomentar la participación de los estudiantes en el proceso de
enseñanza, logrando una mejor construcción y comprensión de sus
conocimientos. |
Aróstegui
Barandica I., Darretxe Urrutxi L. (2016) |
Estrategias metodológicas
activas en la asignatura de “bases de la escuela Inclusiva” de la E.U. de
Magisterio de Bilbao |
Cualitativa
descriptiva |
El uso de metodologías
activas favorece la sensibilización en el trabajo colaborativo y la
transformación en la formación, generando una mejora en el aprendizaje y
permitiendo superar desigualdades. Los estudiantes son protagonistas de sus
propias ideas (Aróstegui y Darretxe, 2016). |
Es
necesario aplicar metodologías activas entre docentes y estudiantes para
permitir la interacción, el surgimiento de nuevas ideas y experiencias,
mejorar la autoestima, organizarse, ser más activos y afianzar habilidades.
El análisis crítico desarrolla la capacidad de comunicarse y sociabilizar con
los demás. |
Eduardo
A. Jones Claudia
A. Jiménez Pablo
I. Ormeño Natalia
A. Poblete (2022) |
Metodologías activas para
la enseñanza de programación a estudiantes de ingeniería civil informática |
Método
descriptivo |
Los resultados muestran
que la aplicación de metodologías activas mejora tanto las tasas de
aprobación de los cursos como las habilidades de memoria y comprensión de los
estudiantes (Jones et al., 2022). |
Las
metodologías activas son efectivas cuando se aplican a la enseñanza de cursos
de programación. |
D.
Javier Arabit García, Dra. Paz Prendes Espinosa (2020) |
Metodologías y
Tecnologías para enseñar STEM en Educación Primaria: análisis de necesidades |
Método
mixto-cualitativo descriptivo |
Se ha identificado que
los docentes reconocen la escasez de recursos y formación adecuada para
mejorar la enseñanza de STEM, al tiempo que los estudiantes expresan el deseo
de una aplicación más práctica durante su formación (Arabit y Prendes, 2020). |
Es
necesario implementar metodologías activas y desarrollarlas de manera más
motivadora en las actividades prácticas y experimentales durante la educación
STEM. Los docentes deben mejorar sus aplicaciones. |
Alberto
Ernesto Gutiérrez Borda (2021) |
Metodología activa como
estrategia didáctica en el desarrollo del pensamiento crítico |
Método
experimental explicativo |
Los resultados reflejan una
variabilidad en los porcentajes desde el pretest, mostrando un alto
porcentaje de bajo desarrollo del pensamiento crítico. Tras aplicar
metodologías activas mediante un postest, se observa una mejora significativa
en el desarrollo del pensamiento crítico (Gutiérrez, 2021). |
El
estudio busca soluciones concretas para el desarrollo del pensamiento crítico
basado en estrategias metodológicas significativas. |
Suniaga
Asunción (2019) |
Metodologías Activas:
Herramientas para el empoderamiento docente |
Método cualitativo
descriptivo/documental |
Para la aplicación de la
metodología es importante tener presentes factores como desafío, innovación,
evidencia y resultados, y establecer metas claras para el empoderamiento
docente (Asunción, 2019). |
Las
metodologías activas son un medio para el empoderamiento docente, requiriendo
un proceso de reflexión, acción posterior, formación en conocimientos,
creatividad e innovación tanto para docentes como para estudiantes. |
Pamela
Nataly Buenaño-Barreno et al., I
(2021) |
Metodología activa
aplicada en la educación en línea |
Método
cualitativo/tipo documental |
Las metodologías activas
aplicadas en la educación en línea involucran a los alumnos en el desarrollo
de diversas actividades, proponiendo la implementación de metodologías con
técnicas y herramientas específicas para mejorar su aplicación (Buenaño et
al., 2021). |
Estas
metodologías contribuyen al aprendizaje autónomo, mejoran la comunicación, el
desarrollo de conocimientos, habilidades y competencias, creando ambientes positivos
para el aprendizaje significativo a través de la tecnología e innovación. |
Cárdenas
Zea, M.P., Torres, M.M., Pérez, Ra. (2022) |
Metodologías activas en
la educación en línea en tiempos de pandemia en la educación |
Método
cuantitativo exploratorio descriptivo |
Las metodologías activas
basadas en proyectos fueron las más utilizadas por los docentes en tiempos de
pandemia (41.8%), seguidas por el aprendizaje colaborativo (16.87%) (Cárdenas
et al., 2022). |
Las
metodologías activas basadas en proyectos y el trabajo colaborativo fueron
las más aplicadas en la educación ecuatoriana durante la pandemia. Los
docentes indican la necesidad de habilidades de comunicación en los
estudiantes y una mayor formación en modelos pedagógicos constructivistas. |
La Figura 2 presenta una
nube de palabras que resalta los términos clave identificados en la revisión
literaria sobre metodologías activas en la educación técnica. A continuación,
se analizan los términos más prominentes y su relevancia en el contexto del
estudio.
Aprendizaje. El término más destacado
en la nube de palabras, subraya la centralidad del proceso de adquisición de
conocimientos y habilidades mediante metodologías activas. Este enfoque se
alinea con la necesidad de preparar a los estudiantes para enfrentar desafíos
prácticos y profesionales de manera efectiva.
Metodologías activas. Este término refleja el
eje principal del estudio, destacando su importancia como estrategia pedagógica
innovadora que involucra activamente a los estudiantes en el proceso de
aprendizaje, promoviendo una mayor interacción y participación.
Estrategia. La inclusión de este
término señala que las metodologías activas no son simplemente técnicas de
enseñanza, sino estrategias cuidadosamente planificadas para mejorar la calidad
educativa y los resultados de los estudiantes.
Proceso. Este término indica la
importancia del proceso educativo en sí mismo, sugiriendo que el uso de
metodologías activas transforma el proceso de enseñanza-aprendizaje en una
experiencia más dinámica y participativa.
Formación del estudiante. La formación integral del
estudiante es un objetivo central de las metodologías activas, enfatizando el
desarrollo de competencias no solo académicas, sino también personales y
sociales.
Pensamiento crítico. Este término destaca uno
de los principales beneficios de las metodologías activas, que es la capacidad
de los estudiantes para analizar, evaluar y crear nuevos conceptos,
contribuyendo a su desarrollo como pensadores independientes y críticos.
Creatividad. La promoción de la
creatividad es otro resultado importante del uso de metodologías activas,
permitiendo a los estudiantes explorar nuevas ideas y soluciones innovadoras a
problemas complejos.
Profesor y estudiante. La presencia de ambos
términos en la nube de palabras resalta la relación colaborativa que se fomenta
a través de las metodologías activas. El rol del profesor se transforma en el
de facilitador del aprendizaje, mientras que el estudiante asume un papel más
protagónico y autónomo.
Sector educación: Finalmente, este término
sitúa el estudio en su contexto específico, indicando que las conclusiones y
recomendaciones están dirigidas a mejorar las prácticas pedagógicas dentro del
ámbito educativo técnico.
Figura 2. Nube de palabras de términos clave del artículo en revisión
literaria metodología activa.
El diagrama de Sankey presentado en la Figura
3 ilustra de manera clara la interrelación entre los diferentes autores cuyos
artículos fueron incluidos en la revisión literaria sobre metodologías activas.
Este diagrama evidencia cómo las investigaciones convergen en ciertos puntos
clave y complementan sus hallazgos, destacando la riqueza y profundidad del
enfoque en la educación técnica.
Figura 3. diagrama de Sankey sobre la metodología
activa.
Se puede observar que Peralta y Guamán (2020)
enfatizan la importancia del aprendizaje a través de la participación activa de
los estudiantes. Según estos autores, las metodologías activas promueven el
trabajo cooperativo, la resolución de problemas reales, la creatividad y la
reflexión crítica, elementos fundamentales para mejorar tanto la enseñanza como
el aprendizaje. Este enfoque es corroborado por Errobidarte y de Sá (2020),
quienes subrayan que la demostración práctica en el aula fomenta la
participación de los estudiantes. Además, destacan el papel de las tecnologías
de la información y la comunicación como herramientas esenciales para potenciar
este tipo de metodologías.
Por otro lado, Cárdenas Zea et al., (2022)
describen el aprendizaje basado en proyectos (ABP) como una metodología activa
particularmente efectiva, especialmente durante la pandemia. Este enfoque no
solo benefició a los estudiantes al mantenerlos activos y comprometidos, sino
que también resultó útil para los docentes, quienes encontraron en el ABP una
estrategia adaptable y efectiva. Aróstegui y Darretxe (2016) refuerzan esta
idea al señalar que los trabajos colaborativos, utilizados durante la pandemia,
fueron una estrategia clave para mantener a los estudiantes involucrados en su
aprendizaje. Este enfoque permitió a los estudiantes superar desafíos y
desarrollar nuevas habilidades en un entorno colaborativo.
Asunción (2019) añade que las metodologías
activas no solo facilitan la reflexión y la aplicación práctica de lo
aprendido, sino que también fomentan la construcción de nuevos conocimientos,
la creatividad y la innovación. Esta perspectiva es complementada por Buenaño
et al., (2021) destacan que estas metodologías permiten un aprendizaje autónomo
y mejoran significativamente la comunicación y las habilidades de los
estudiantes. Indica que las metodologías activas crean un ambiente de
aprendizaje positivo y significativo, donde la tecnología e innovación juegan
un papel crucial.
En conjunto, estos estudios demuestran que las
metodologías activas tienen múltiples beneficios. Promueven la participación
activa de los estudiantes, fomentan el trabajo cooperativo, y facilitan la
resolución de problemas reales, lo que aumenta la relevancia y la retención del
aprendizaje. Además, desarrollan la creatividad e innovación, y fomentan la
reflexión crítica sobre el proceso de aprendizaje. Estas metodologías también
permiten un aprendizaje autónomo y mejoran la comunicación y habilidades
sociales, preparando mejor a los estudiantes para enfrentar los desafíos del
mundo profesional y académico.
El diagrama de Sankey, por lo tanto, no solo
muestra las conexiones entre los estudios, sino que también subraya la
importancia y efectividad de las metodologías activas en la educación técnica.
Estas metodologías han demostrado ser herramientas valiosas tanto para docentes
como para estudiantes, mejorando significativamente la calidad del proceso
educativo y los resultados de aprendizaje.
Discusión
Las metodologías activas, según Fernández-March
(2006) impulsan al docente a seleccionar estrategias adaptadas a las
características y ritmos de aprendizaje del estudiante, así como al área de
conocimiento y tipo de contenido a enseñar. Esto permite al docente ayudar al
estudiante a construir sus propios aprendizajes de manera efectiva. Martínez
(2014) también destaca que estas metodologías son estrategias o técnicas que el
docente debe dominar para facilitar un aprendizaje participativo, autónomo y
crítico en los estudiantes.
La revisión de la literatura y las
experiencias prácticas evidencian la eficacia de varias metodologías activas.
Por ejemplo, el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) se presenta como un
modelo donde los estudiantes trabajan activamente en la planificación, implementación
y evaluación de proyectos aplicados de manera real, promoviendo un aprendizaje
significativo a través de la práctica. Arandia et al., (2010) señalan que este
enfoque permite al estudiante involucrarse profundamente en la resolución de
problemas prácticos, lo que refuerza su motivación intrínseca y facilita un
aprendizaje colaborativo y cooperativo. En este modelo, el docente actúa como
facilitador y guía, estableciendo objetivos claros y evaluaciones auténticas.
El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP),
descrito por Nilson (2010), se centra en el estudiante, quien trabaja en grupo
para resolver problemas complejos con múltiples soluciones. Restrepo et al.,
(2000) resalta que para un ABP efectivo se deben considerar variables como la
relevancia del problema, la cobertura adecuada del tema y la complejidad que
permita múltiples enfoques de resolución. Este método organiza roles
específicos dentro del grupo, como coordinador y relator, y el docente acompaña
y orienta sin proporcionar soluciones directas, fomentando así la autonomía y
el pensamiento crítico.
La metodología del aula invertida, o
"Flipped Classroom", según Martínez Salas (2019) optimiza el uso del
tiempo en el aula al trasladar la adquisición de conocimientos fuera del aula y
dedicando el tiempo en clase a actividades prácticas y colaborativas.
Marriott-Toledo y Sánchez (2017) destacan la necesidad de emplear tecnología y
estructurar cuidadosamente el contenido, las actividades y las evaluaciones
para asegurar el éxito de esta metodología. Mosquera (2018) señala que esta
metodología transforma el aprendizaje en un proceso dinámico donde tanto el
estudiante como el docente participan activamente.
El debate, como metodología activa, permite a
los estudiantes construir nuevos significados a través de actividades
compartidas. Casanova et al., (2009) indican que el aprendizaje conjunto es más
efectivo, ya que los estudiantes interactúan y construyen conocimientos nuevos
de manera cooperativa, desarrollando competencias y habilidades críticas.
Esteban y Ortega (2017) subrayan la importancia de la
argumentación y la retórica, así como la capacidad investigadora y la
comunicación efectiva, como competencias esenciales en el debate.
El análisis de la revisión literaria revela
que las metodologías activas tienen un impacto positivo y significativo en el
proceso de enseñanza y aprendizaje, beneficiando tanto a estudiantes como a
docentes. Peralta y Guamán (2020) y Arabit y Prendes (2020) afirman que estas metodologías fomentan
un aprendizaje constructivista, práctico y motivador. Jones et al., (2022) y
Gutiérrez (2021) demuestran que el uso de metodologías activas promueve un
pensamiento crítico en los estudiantes. Buenaño et al., (2021) y Asunción
(2019) destacan la importancia de la creatividad y la construcción de nuevos
conocimientos, y señalan que estas metodologías pueden ser efectivas incluso en
entornos de educación en línea.
Aróstegui y Darretxe (2016) y Jones et al.,
(2022) concluyen que las metodologías activas mejoran las habilidades de
memoria, comprensión y comunicación, y que la tecnología puede ser un aliado
poderoso en su implementación. La organización y estructura de los datos a
través de un mapa mental y la combinación de resultados de diferentes estudios
permiten una argumentación crítica robusta, identificando tanto los beneficios
como las limitaciones de estas metodologías y proporcionando una base sólida
para futuras investigaciones y aplicaciones prácticas en la educación técnica.
CONCLUSIÓN
En función del objetivo planteado, se
concluye que las metodologías activas juegan un papel crucial en la mejora del
proceso de enseñanza y aprendizaje en la educación técnica. El Aprendizaje
Basado en Proyectos (ABP) se destaca por su capacidad para mejorar los
aprendizajes y fomentar el uso de nuevas tecnologías de la información,
involucrando activamente a los estudiantes en el proceso educativo. Esta
metodología permite a los estudiantes participar de manera práctica y
cooperativa, resolviendo problemas en diversas situaciones y desarrollando un
pensamiento crítico.
El Aprendizaje Basado en Problemas
(ABP) requiere que los temas sean relevantes y fácilmente comprensibles para
los estudiantes, con una cobertura adecuada y una complejidad que facilite la
resolución de problemas en cualquier contexto. Esta metodología centra al
estudiante en el proceso de aprendizaje, motivándolo a investigar y encontrar
soluciones a problemas reales.
La metodología del aula invertida, o
"Flipped Classroom", es particularmente útil al permitir a los
estudiantes acceder a los temas de estudio con anticipación, lo que les prepara
para participar activamente en análisis, reflexiones y discusiones en el aula.
Las prácticas y ejercicios se realizan de manera presencial, con
retroalimentación directa del docente, lo que optimiza el tiempo en el aula y
refuerza el aprendizaje.
El debate, como metodología activa,
ayuda a los estudiantes a mejorar sus actividades mediante una buena
argumentación y la capacidad de transmitir el pensamiento crítico. Esta
metodología fomenta el desarrollo de competencias y habilidades para investigar
y comunicar ideas de manera clara y precisa, basándose en experiencias reales y
tareas tanto teóricas como prácticas.
Es esencial que los docentes se
empoderen de estas metodologías y las apliquen conjuntamente con los
estudiantes. Solo de esta manera se puede transformar el proceso educativo en
una experiencia de construcción de conocimientos, en lugar de una mera
recepción de información. Las metodologías activas no solo mejoran la calidad
del aprendizaje, sino que también preparan a los estudiantes para enfrentar los
desafíos del mundo real con creatividad, colaboración y pensamiento crítico.
CONFLICTO DE INTERESES. Este artículo se
elaboró con la participación total de los autores desarrollándose en las
diferentes etapas, además declaran que no hay conflicto de intereses para la
publicación.
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